
Noche 7: Despedimos Julio
La Magia del Solsticio de Invierno: Yule
Noche 7. Corresponde a Julio del año que termina
La Noche 7 te invita a revisar cómo viviste julio en relación a tu mundo emocional más profundo: tu necesidad de protección, tus raíces, tu sentido de hogar y tu estabilidad interior.
Es un mes que suele revelar lo que te sostiene emocionalmente y lo que te vulnera. Reconoce cómo te acompañaste a ti misma/o: dónde pediste refugio, dónde te cerraste, dónde te escuchaste y dónde te ignoraste.
Julio representa la vida interior, la sensibilidad y la capacidad de cuidarte. Esta noche abre un espacio para agradecer lo que fortaleció tu mundo emocional y para soltar lo que generó tensión, desbordes o inseguridad.
Trabajo Mágico Noche 7
Explora cómo viviste julio en tu mundo emocional: qué situaciones tocaron tu sensibilidad, qué te movió por dentro, qué buscaste proteger y qué necesitaste expresar o resguardar.
Esta noche busca darte claridad sobre cómo manejaste tus emociones y ayudarte a comprender mejor tus necesidades afectivas para el ciclo que continúa.
Necesitarás:
Agradecimiento
Trae a la mente los momentos de contención, intuición y protección que viviste en julio. Reconoce lo que te sostuvo emocionalmente y lo que te permitió sentirte acompañada/o, incluso desde ti misma/o.
Puedes agradecer, por ejemplo:
- Instantes en los que te escuchaste con honestidad.
- Personas o espacios que te brindaron seguridad.
- Momentos de intuición que te guiaron.
- Situaciones en las que expresaste tus emociones con claridad.
- Tu capacidad de cuidarte de maneras nuevas o más profundas.
Lo que sueltas
Reconoce ahora aquello de julio que generó peso emocional:
- Sensaciones de vulnerabilidad que te llevaron al retraimiento.
- Miedos que afectaron tu estabilidad emocional.
- Reacciones que se originaron desde la inseguridad.
- Cargas emocionales que no te correspondía sostener.
- Viejos patrones afectivos que quieres dejar atrás.
Acto Mágico
Toma una pizca de laurel, y viértelo en el recipiente, diciendo:
Bendigo y agradezco los desafíos que Julio despertó,
las pruebas en las que toqué fondo y la enseñanza que dejó.
En conciencia hoy suelto lo que me hirió o desbordó,
y sigo mi camino más estable, pues mi corazón ya se ordenó.
Toma una pizca de manzanilla, y viértelo en el recipiente, diciendo:
Bendigo y agradezco lo benéfico que Julio me ofreció,
la calma, la ternura y la sanación que la vida me dio.
En conciencia hoy integro lo que mi corazón fortaleció,
y avanzo más sereno, con la paz que en mí renació.
Mantén todo en el recipiente, continuaremos agregando los demás ingredientes los próximos días.
Toma el cordón en tus manos y pon tu atención e intención en qué retirará cualquier carga, bloqueo, enojo, frustración o situación nociva que hayas vivido en el mes. Pásalo por tu cuerpo desde la cabeza hasta los pies, retirando todo, sintiendo como tu cuerpo se encuentra más ligero al finalizar.
Y haciendo un nudo en un extremo, repite:
Al mes de Julio doy gracias,
ni te debo, ni me debes, todo queda en paz.
Con este nudo ato lo que no quiero cargar,
sellado queda el hechizo y no regresará jamás.


